viernes, junio 06, 2008

Mi trabajo...

Realmente puedo decir que estoy feliz con lo que he logrado... a mi corta edad siento que he acumulado muchos logros profesionales y laborales. Tengo un trabajo “estable”, que fomenta mi crecimiento personal y que me ha ayudado a mejorar algunos aspectos importantes de mi vida.

A la vez es un trabajo exigente y, que por mi personalidad, lo hago más exigente todavía. Me exige tiempo (y tiempo de calidad), me exige disciplina, responsabilidad, organización, lealtad, honestidad, sinceridad, planificación y un sinnumero de cosas que no me alcanzaría un día para describir.

Igualmente es divertido... sí señores, la Escuela Nacional de la Judicatura es un lugar divertido, lo cual es maravilloso, porque aprendes mientras te diviertes, porque realmente te gusta lo que haces. El contacto con las personas, los docentes, los aspirantes; saber que puedes ayudar y que realmente haces una labor que beneficia a la sociedad. Puede sonar cursi, pero es realmente apasionante mi trabajo.

...Lo malo es que a veces se me olvida que al final, mi trabajo es “un empleo” más...

sábado, enero 12, 2008

Nunca pensé que encontraría algo que se identifique tanto conmigo. Disfrútenlo como si lo hubiera escrito yo.

"Quiero pensar que no estoy solo.
Quiero creer que el mundo está a mi lado.
Quiero creer que aún hay luz afuera de esta oscuridad,
pero ya mis lágrimas
se han secado en mis mejillas,
ya el corazón no se siente,
ya soy un perfecto extraño
para aquellos que una vez creyeron en mi.
Solo, sí, solo.
Solo como se siente una piedra en medio de un río,
Solo como un niño sin infancia.
A veces quisiera estar con aquellos
Que dijeron que nunca me olvidarían,
Que estarían en las buenas y en las malas.
Aquellos que lloraron cuando me vieron partir,
Aquellos que dijeron que nunca dejarían de pensar en mi.
Creo que nunca fui tan importante para ellos,
Ahora soy como un mimo triste
Sin poder contar a nadie lo que me pasa.
Hoy no quiero hablar,
Hoy ya no quiero escribir,
Hoy mi cuerpo ya no quiere existir.
¡Cómo duele la palabra soledad!
Y yo que creí que nunca iba a llorar,
Que nunca iba a sufrir,
Que mi vida sería plena y feliz.
Ya no tengo lágrimas ni corazón.
Sólo quise decir cómo duele la soledad
Cuando uno deja de amar."