viernes, diciembre 29, 2006

Ná é ná!

Como dice mami: Ná é ná, lo que vale es la persona!... Feliz año 2007!

A la primera persona (Alejandro Sanz)

A la primera personaque me ayude a comprender, pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle mi fe. Yo no pido que las cosas me salgan siempre bien, pero es que ya estoy harto de perderte sin querer. A la primera persona que me ayude a salir de este infierno en el que yo mismo decidí vivir, le regalo cualquier tarde pa´ los dos. Lo que digo es que ahora mismo ya no tengo ni si quiera donde estar. El oro para quien lo quiera, pero si hablamos de ayer es tanto lo que he bebido y sigo teniendo sed. Al menos tú lo sabías, al menos no te decía, que las cosas no eran como parecían. Pero es que a la primera persona que me ayude a sentir otra vez pienso entregarle mi vida, pienso entregarle mi fe; aunque si no eres la persona que soñaba para qué voy a hacer, nada qué voy a hacer; donde los sueños, qué voy a hacer con aquellos besos, qué puedo hacer con todo aquello que soñamos; dime, dónde lo metemos? Dónde guardo la mirada que me diste alguna vez? Dónde guardo las promesas? Dónde guardo el ayer? Dónde guardo niña tu manera de tocarme? donde guardo mi fe? Aunque lo diga la gente yo no lo quiero escuchar, no hay más miedo que el que se sientec uando ya no sientes. Tú lo ves tan facil Ay amor! pero es que cuanto mas sencillo tú lo ves más dificil se me hace. A la primera persona que me ayude a caminar pienso entregarle mi tiempo, pienso enseñarle hasta el mar; Yo no digo que sea facil, pero niña, ahora mismo ya no tengo ni si quiera donde estar A la primera personaque no me quiera juzgar, pienso entregarle caricias que yo tenia guardás. Yo no pido que las cosas me salgan siempre bien, pero es que ya estoy harto de perderte. A la primera personaque me lleve a la verdad, pienso entregarle mi tiempo; no quiero esperar más, yo no te entiendo cuando me hablas. Que mala suerte y tú dices que la vida tiene cosas así de fuertes; yo te puedo contar cómo es una llama por dentro, yo puedo decirte cuánto es que pesa su fuego y es que amar en soledades como un pozo sin fondo, donde ni existe ni Dios, donde no existen verdades; es todo tan relativo como que estamos aquí. No sabemos pero amor, dame sangre para vivir. Al menos tú lo sabías, al menos no te decia que las cosas no eran como parecían. Y es que a la primera persona que no me quiera juzgar, pienso entregarle caricias que yo tenía guardás.

miércoles, diciembre 27, 2006

¿Qué es Traición?

Muchas veces hablamos de traición y al mencionar esa sola palabra vienen a nuestra mente, como por arte de magia, imágenes de mujeres sufriendo por la desfachatez de los hombres!.... o viceversa!!! No obstante, no somos capaces de ver que la traición abarca mucho más que una pareja de novios o esposos, ya que es capaz de afectar las relaciones en las que haya por lo menos dos personas. Nos afecta como padres, como hijos, como hermanos, como primos, como tíos, como amigos, como jefes, como empleados, como simples conocidos. Y no estamos preparados para enfrentarla, para soportarla, para llevarla con dignidad. Muchas veces no negamos a ver la realidad o a disminuirla, justificando con excusas baratas aquellas pequeñas cosas que descubrimos por casualidad ¿por qué será que siempre encontramos, aunque no estemos buscando???? Es como si la vida se encargara de restregarnos en la cara que el ser humano es traicionero por naturaleza. Si no, podemos ir al génesis de la vida; Eva mordiendo el fruto del árbol prohibido y luego seduciendo a Adán para que pecara igual que ella (o viceversa…. ¿no pudo haber sido Adán quien cediera ante la provocación de la serpiente??) ¿Se imaginan lo que sintió Dios cuándo descubrió la traición de ambos? ¿No sintió rabia, impotencia, dolor? Está claro, por naturaleza somos traicioneros. Y no traicioneros al amor. No. Traicioneros a nuestros principios, nuestros ideales, nuestras creencias. Traicioneros a nuestro amor propio, a nuestra dignidad. Traicioneros con aquellos a lo cuales debemos respeto y amor. Traicioneros con nosotros mismos. ¿Cuántos de nosotros ha logrado conseguir lo que siempre hemos anhelado? ¿Cuántos sueños hemos hecho realidad? Pasemos balance a nuestras vidas ¿Es esto lo que siempre hemos querido? Seguro que no, nos faltan cosas, metas por realizar, sueños que hacer realidad. Y no es por falta de interés. No, claro que aún lo deseamos con toda la fuerza de nuestro corazón. Pero en algún momento del camino hemos alterado cosas, provocado reacciones, forzado situaciones que creemos nos llevarán más rápido a nuestro destino final. Entonces ¿no estamos traicionando nuestro modus vivendi? Créanme, seguro que sí. Pero recuerden, que el camino corto siempre es más fácil. ¿Qué importa traicionar mis principios y mis valores si al final conseguiré lo que quiero? ¿Ven? Siempre estamos ejerciendo la traición, no importa quién sea la víctima. El otro día escuchaba una conversación entre dos personas a quienes quiero muchísimo. Hablaban del egoísmo humano, de vivir para los demás, de la sociedad que tanto critica lo que ellos mismos se mueren por hacer y no se atreven. Y entre diálogo y diálogo una de ellas me dice: “O sea mija, pero tú eres así”. Y ¿saben qué? Puede ser que sea así. Pero no porque me interesa sobremanera lo que ustedes piensen de mí; no, no es por eso. Es que yo, ser humano, soy parte de una sociedad y cohabito con otros seres semejantes a mí y entre los cuales, se encuentran algunos que facilitarán mi camino hacia el éxito que tanto deseo. Entonces, por una razón evidente debo guardar cierto respeto a los cánones que algunos han creado para no ir en contra de las “buenas costumbres”. Y en ese andar, he traicionado comportamientos y actitudes que he abanderado toda mi vida. Pero si no lo hago, seguiré siempre en el mismo lugar. Por ejemplo: los que me conocen saben que tengo una personalidad muy fuerte, muy difícil y que eso me ha traído problemas en mi trabajo, en lo que es el manejo de las relaciones interpersonales. Un día me vi entre la espada y la pared: o cambio mi forma o no podré conseguir muchas cosas en la vida. Y ¿saben qué? Ahora estoy en medio de un proceso de cambio, que hasta cierto punto he considerado positivo. Y yo, que siempre creí que iba a luchar y defender las cosas en la que creía, me veo inmersa en un proceso de traición a mis propias creencias. ¿No me hace esto una traicionera? Sí, indudablemente. ¿No me vuelve esto una persona que tuvo que cambiar algo de su vida para que la sociedad me acepte? Sí, indudablemente. ¿Soy una persona que vive para los demás? No, soy simplemente una persona que vive para sí misma, pero que reconoce que para vivir para ella misma, necesita la ayuda de la sociedad. Entonces me pregunto ¿Viviendo sólo para uno mismo, sin importar lo que piensen los demás, realmente conseguimos todo lo que queremos sólo por no traicionar nuestras creencias? Yo admito la traición a algunas cosas, por complacer a la sociedad. Pero gracias a eso, he conseguido mucho de lo que he querido. E insisto, mi vida no es perfecta, ni se asoma a la idea de perfección; de hecho, nada lo es. Pero no me quejo. A mis 25 años tengo casi todo lo que querido y mucho más. Entonces, evidentemente algo estoy haciendo bien. ¿O no????

sábado, diciembre 23, 2006

Cerrando circulos

Algo verdaderamente renovador que quiero compartir con ustedes, a propósito del inicio de un nuevo año. Este es un escrito cuya autoría se le atribuye a Paulo Coelho, ese famoso autor brasileño que a más de una persona a ayudado a reencontrarse consigo misma.
Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido de todo lo que eres.
Lo importante es ir cerrando círculos, puertas o capítulos, como quieras llamarlos. ¿Terminó tu trabajo? ¿Se acabó esa relación? ¿Ya no vives más en aquella casa? ¿Debes irte de viaje? ¿Te toca vivir aparte? Puedes pasar mucho tiempo aferrándote a la negación de la realidad, revolcándote en los porqués, insistiendo en regresar el cassette una y otra vez. Si lo haces el desgaste va a ser infinito, porque en la vida todos y todas estamos encaminados a cerrar capítulos, a darle vuelta a la hoja, a terminar etapas para seguir adelante. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué ocurrió lo que ocurrió; hay que soltarlo, hay que desprenderse. No resulta sano ser niños eternos, adolescentes tardíos, empleados de empresas inexistentes. Tampoco forzar vínculos con quien no quiere mantenerlos con nosotros, o bien con quien ya no es conveniente tenerlos. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar objetos, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos y vender o regalar libros. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. Si andas por la vida dejando puertas abiertas (por si acaso), escasamente podrás vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuraste, para mantener la ilusión de algún día regresar? (¿a qué?) Si puedes enfrentar ya la necesidad de aclaraciones y decir las palabras que no dijiste, hazlo. Si no, déjalas ir, cierra capítulos, pero no por orgullo o soberbia, sino porque tú ya no encajas allí: en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio, en esa familia. Mereces crecer, madurar; mereces vencer el miedo a vivir de manera independiente y por tus propios recursos. Cierra la puerta, dale vuelta a la hoja, concluye el círculo. Aprende a dejar lo que sólo es costumbre, apego improductivo. Clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete. ¡Suéltate!

viernes, diciembre 15, 2006

ViVir

Espero que disfruten como yo, esta canción de Julio Iglesias... "Vivir" Hay veces que en la vida perdemos la esperanza naufraga nuestra barca y nuestro amor. Y en el andar errante de eternos caminantes por cada risa, siempre hay un dolor. En cada despedida hay penas escondidas; en cada adiós hay algo que olvidar. También en cada encuentro se olvidan sufrimientos con una mano amiga que estrechar. Vivir a veces es, reír, también llorar; vivir es una carta por jugar. Vivir a veces es, perder, también ganar; vivir es un mañana que esperar. Por cada invierno frío en tu jardín sombrío hay una primavera que esperar; por cada amor que muere hay otro amor que quiere nacer con la esperanza de llegar. Ya ves que todo pasa, que siempre hay un mañana, que no vale la pena abandonar. Que siempre hay una puerta abierta a la esperanza, que siempre hay un camino por andar.

viernes, diciembre 08, 2006

El balance final

Dicen, entiendo que con sobrada razón, que nunca es más ocura la noche que cuando va amanecer... sobre todo en República Dominicana, que cuando Dios dijo hágase la luz, las Edes se hicieron de la vista gorda. Pero bueno, esa es otra cuestión. 


Hoy he aprendido mucho. He estado prácticamente toda la mañana con mi jefe (el Director de la ENJ) revisando un proyecto que me asignaron. Me decía él, tratando de explicarme cómo debería funcionar la gestión del conocimiento en la institución, transversalizando los conceptos expuestos por Pablo Freire en su libro "Educación Liberadora" y ¿por qué no? en nuestra vida personal. 

Traigo esto a colación porque esa teoría habla de cinco fases fundamentales: 

  1. Sensibilización: conocer cuál es el problema existente. 
  2. Problematización: determinar qué se puede hacer. 
  3. Mentalización: ver cuáles son las posibles soluciones. 
  4. Toma de Conciencia: analizar qué yo puedo hacer para resolverlo. 
  5. Concientización: examinar qué se está haciendo!


Si lo vemos desde el punto de vista sólo de conocimientos, resultaría un proceso un tanto tedioso y aburrido, pero reconocerlo cómo vía para poder llegar a resolver nuestros propios conflictos internos, es encontrar otro camino más al crecimiento personal. 


 Y creo, que sin intenciones de hacerlo, he utilizado en innumerables ocasiones este esquema en mi vida. En la actualidad, por ejemplo, es lo que he utilizado para llevar a cabo mi proyecto de vida "Reto Personalidad 2006-2007", el cual hasta el momento, me ha dado excelentes resultados. Y es que creo que, si bien es cierto la extrema planificación en todos los aspectos de la vida quita el entusiasmo y espontaneidad, no menos cierto es, que viviendo a la deriva lo único que logramos es dar palos a ciegas, como los niños a las piñatas.  

Planificarse un poco, organizarse, orientar su vida hacia un objetivo, ser [si se quiere] metódico o sicorígido, tener metas, sueños, motivaciones, ilusiones... eso, todo eso, es hasta cierto punto necesario para conseguir lo que anhelamos. 

Si no, analicemos un ejemplo fácil y sencillo: yo, que no soy rica ni mucho menos, quiero comprarme un carro. Pero ¿cómo lo compro? ¿cómo consigo el dinero? ¿cómo analizo los pros y los contras? ¿cómo sé cuándo puedo comparlo? Evidentemente, dando palos a ciegas no será; necesito pasar por las cinco fases que mencioné anteriormente y luego de eso, me planifico y organizo, tomando en cuenta mis ingresos respecto de mis gastos. Sólo así estaré relamente consciente de qué tan grande puede ser el sacrificio de ahorrar.

Así que no importa, sigan pensando que soy sicorígida... que el balance final sabrá hacia dónde inclinar la balanza!

Conoce un poco más del pensamiento de Paulo Freire:


lunes, diciembre 04, 2006

Tú... donde sea que estés.

En los días grises de mi tormentosa vida, un rayo de luz se asoma a mi cabeza. Pero espero la calma después de la tormenta y descubro las sombras que rodean mi vida. No obstante miro más allá de mi horizonte y diviso a lo lejos algo que me ilumina; es tu boca y tu risa, tu mirada constante, son tus manos deseando el contacto con las mías. No sé ni cómo hablarte ni sé cómo decirte, que cambies mi tristeza y mi melancolía; que cambies todo esto que colma mi paciencia, que seas el remedio para mi alma herida. Desde entonces tu vida pertenece a mis sueños y realizo con ella todas mis fantasías. Y aunque seas el centro de todo mi universo… sé que soy sólo un cometa que pasa por tu vida.

Who are you?... no, no es el cuento de Sil!!

Te quiero y aún no te conozco, aunque te siento respirar dentro de mí. Anhelo conocerte y sutilmente, haré que te enamores de mí. Te extraño y aún no te tengo, aunque ya eres dueño de mi corazón. Y al final sé que no eres más que un sueño, que viviré con ilusión. Me haces sufrir y no sé, si igual que yo piensas en mí. O si será todo al revés y eres tú quién esperas por mí.

Mi historia personal

Yo quiero vivir mi historia personal. Quiero vivir cada momento como si fuera el último de mi vida. Quiero saber por qué existen las estrellas y la luna; por qué sale el sol que quema nuestra piel; por qué hay vida en el planeta; por qué el agua calma mi sed; por qué Dios no se presenta físicamente. Quiero aprender a leer las señales, a saber cuándo tengo que hablar y cuándo tengo que callar; quiero aprender tu lenguaje Señor. Quiero vivir el presente. Quiero creer en las personas, en lo que me dicen, en lo que hacen, en lo que callan. Quiero ser la arquitecta de mi vida, de mi destino. La responsable de mi presente y de mi futuro. Quiero ser la cooperadora, la solidaria, la compañera, la amiga, la hermana, la hija, la novia, la prima, la sobrina, la conocida, nieta… pero sobre todo, quiero ser la que fue capaz de realizar su propia historia personal y de vivirla intensamente. Quiero ser el saludo y la despedida. Quiero ser la corriente que se llevó lo malo y trajo lo bueno. Quiero ser la triunfadora, la vencedora, la verdad. Quiero ser aquella que siempre está disponible cuando la necesitan, la que no guarda rencor, la que no desconfía, la que no se cansa. Quiero ser la que siempre infunde paz y alegría. Quiero ser la brisa, la esperanza, la luna, las estrellas, la sinceridad… la vida. Quiero ser la mensajera, la comprensiva, la inteligente, la buena, la que ríe, la que llora. La que no sabe mentir. La que ama sinceramente, la que quiere, la que valora, la que respeta, la que habla sin rodeos. Quiero ser la luz en la oscuridad. Quiero ser la maestra y la alumna. Quiero ser el cariño, el amor, el perdón. Quiero ser la frescura del agua y el verdor del campo. La tranquilidad y el silencio. La fidelidad, la enseñanza y la amistad. Pero sobre todo, quiero ser la que da a tu vida la chispa necesaria de cada día.

Tu interrogante...

Qué si me duele? - Un poco; te confieso que me heriste a traición. Más por fortuna, tras el rapto de ira vino una dulce resignación. En la herida que me hiciste pon el dedo. Qué si me duele? - Sí, me duele un poco, mas no mata el dolor... no tengas miedo.

Ojalá

Ojalá tuviera el valo de un guerrero y el corazón de un niño; Ojalá tuviera la astucia del Lazarillo y la fuerza de un oso; Ojalá tuviera la ternura de una madre y la ferocidad de un león; Ojalá tuviera la inocencia de un bebé y la perseverancia de un luchador; Ojalá tuviera una caricia tierna y una mirada dulce; Ojalá tuviera, Señor, la otra mitad de mi vida y la compañía de quien en verdad me quiera.

Sé hombre...

No seas tan singular que resultes extravagante, no tan mediocre que resultes vulgar; No seas tan conservador que resultes ridículo, no tan dadivoso que resultes derrochador; No seas ran arriesgado que resultes inconsciente, ni tan temeroso que resultes cobarde; No seas tan entusiasta que resultes frenético, ni tan estoico que resultes un ser insensible; No seas tan confiado que resultes tonto; ni tan desconfiado que resultes inaguantable; No seas tan ambicioso que pierdas el sentido de las proporciones; ni tan desinteresado que pierdas la realidad de las conveniencias; No seas tan imaginativo que resultes porfiado, ni tan práctico que resultes vacío; No seas tan exigente que resultes insensible, ni tan flexible que resultes débil; No seas tan perfeccionista que resultes insatisfecho, ni tan desprecocupado que resultes irresponsable; No seas tan prepotente que resultes soberbio, ni tan humilde que resultes insignificante; No seas tan santo que resultes infalible, ni tan pecador que resultes ruin; No seas tan mudable que resultes un ser inconsciente, ni tan terco que resultes aferrado; No seas tan activo que resultes acaparador, ni tan flojo que resultes desganado; No seas tan reformador que resultes extremista, ni tan rutinario que resultes un retógrado... Sé criatura, con todas las prerrogativas humanas y todos los dones divinos. Sé Hijo de Dios... Sé hombre!! Autora: Mary Rodríguez Ichaso