Realmente puedo decir que estoy feliz con lo que he logrado... a mi corta edad siento que he acumulado muchos logros profesionales y laborales. Tengo un trabajo “estable”, que fomenta mi crecimiento personal y que me ha ayudado a mejorar algunos aspectos importantes de mi vida.
A la vez es un trabajo exigente y, que por mi personalidad, lo hago más exigente todavía. Me exige tiempo (y tiempo de calidad), me exige disciplina, responsabilidad, organización, lealtad, honestidad, sinceridad, planificación y un sinnumero de cosas que no me alcanzaría un día para describir.
Igualmente es divertido... sí señores, la Escuela Nacional de la Judicatura es un lugar divertido, lo cual es maravilloso, porque aprendes mientras te diviertes, porque realmente te gusta lo que haces. El contacto con las personas, los docentes, los aspirantes; saber que puedes ayudar y que realmente haces una labor que beneficia a la sociedad. Puede sonar cursi, pero es realmente apasionante mi trabajo.
...Lo malo es que a veces se me olvida que al final, mi trabajo es “un empleo” más...
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